Oh, buena pregunta. No sé si es de COVID - es una posibilidad. Pero, ¿cuán valiente es su hijo para ir a la universidad sin conocer realmente a nadie? Para mí, eso es impresionante. Enhorabuena. Me pregunto por los compañeros de piso, por las actividades de la universidad, quizá algún club o deporte en el que pueda participar. Es un buen punto de partida.
Estamos hablando de un estudiante universitario que acaba de salir de casa, tratando de averiguar la siguiente fase de la vida. Eso es duro, sobre todo cuando has dejado la comodidad y la protección del hogar -la cocina de mamá, la cocina de papá- y ahora estás solo. Deberíamos reconocerlo.
Muchas universidades son conscientes de este reto. Algunas tienen programas de mentores para que los estudiantes puedan ponerse en contacto y obtener apoyo si tienen dificultades. Averigua si su universidad ofrece algo parecido o busca actividades sociales en su residencia, apartamento o campus.
Otra clave es ayudar a tu hijo a expresar lo que siente. Está bien que digan: “Quiero volver a casa”. Pero puedes animarle a que se centre en terminar el semestre, a que afronte las cosas difíciles y las supere. Diles: “Estoy aquí para apoyarte, y podemos hablar todo lo que necesites”.”
También puedes animarles a conocer a compañeros de piso o vecinos, y a encontrar intereses comunes. A veces, los mejores contactos surgen de los compañeros de clase: invitar a alguien a estudiar juntos puede ser una forma sencilla y eficaz de entablar amistad.
Estudiar con compañeros ayuda a los universitarios a sentirse menos solos: aprenden y se esfuerzan juntos, lo que fomenta la comunidad y la confianza.