Y, por último, nuestra última pregunta.
¿Cómo ayudar a un niño con mucha ansiedad a superar un divorcio difícil?
A veces, los niños no tienen el lenguaje necesario para expresar lo que sienten. Durante un divorcio, pueden sentirse divididos o como si tuvieran que elegir entre sus padres. En última instancia, queremos que los niños sepan que son amados, que son importantes y que ambos padres siguen queriéndolos a pesar del divorcio.
También queremos evitar que sientan que deben elegir lealtades o tomar partido. Los niños necesitan sentirse cómodos y seguros en nuestra presencia y en nuestro hogar. A medida que cambian los entornos familiares, evitamos hablar negativamente del otro padre.
Durante un divorcio muy conflictivo, los niños ansiosos necesitan que les enseñemos cómo relajar la mente y el cuerpo. Practicamos con ellos y nos permitimos mostrarnos vulnerables: “Esto ha sido difícil para todos nosotros”. Los padres pueden reconocer la dificultad y, al mismo tiempo, tranquilizar al niño diciéndole que es querido e importante.
Podríamos decir:
“Cuando me siento estresado, respiro profundamente e intento relajar mi cuerpo, porque esta situación ha sido estresante para todos nosotros. ¿Te gustaría hacer un ejercicio de respiración conmigo? ¿Dar un paseo? ¿Escuchar música relajante?”
Al hacerlo, modelamos comportamientos tranquilizadores y ayudamos al niño a regular su ansiedad.
Recuerde: la ansiedad significa que el niño no se siente seguro. Nuestro objetivo es ayudarlo a sentirse seguro con nosotros y a reconocer que “voy a estar bien”. Es entonces cuando comienzan a pasar de una ansiedad elevada a una sensación de seguridad.
Además, la interacción positiva con los compañeros (amigos, deportes, actividades, desarrollo de habilidades) puede proporcionar distracciones saludables y ayudar a reducir la ansiedad. Estas actividades ayudan a contrarrestar los miedos y la tensión que sienten los niños durante un divorcio.
No es una situación fácil, pero con un esfuerzo consciente, los papás pueden ayudar eficazmente a los niños incluso cuando las palabras son limitadas, enseñándoles a relajar el cuerpo y practicando juntos esas habilidades.