El Dr. Kevin Skinner (LMFT, CSAT-S, EMDR), terapeuta matrimonial y familiar certificado, explica que el desarrollo más saludable de un niño proviene de la relación y el entorno que creamos, especialmente a través de la sintonía, la atención y la respuesta a sus necesidades emocionales, incluso cuando estamos cansados o distraídos.
Hace hincapié en enseñar a los niños a nombrar emociones como tristeza, alegría, enojo y a ver más allá de las rabietas para descubrir qué es lo que realmente motiva ese comportamiento, como el cansancio, el miedo o la sobrecarga emocional.
Al equilibrar los límites necesarios con la empatía y ayudar a los niños a desarrollar una voz fuerte y un sentido de identidad, los cuidadores fomentan la resiliencia, la confianza y el crecimiento emocional.