¿Cómo puedo ayudar a mi hermano menor, que tiene necesidades especiales, a sentirse más seguro en la escuela?
Bueno, en primer lugar, déjame decirte que es una pregunta estupenda. ¿En qué puedo ayudarte? Parece que se trata de un hermano que intenta ayudar a su hermano de sexto grado a superar algunos miedos y ansiedades. En primer lugar, felicito a este hermano mayor. Creo que es algo estupendo.
Ahora la pregunta es: ¿puedo influir en el resultado? ¿Puedo estar ahí para apoyar? Sí. Pero, ¿cómo sería eso? ¿Qué tipo de apoyo puedo ofrecer? En una situación como esta, se trata de reconocer en qué puedo influir y en qué no.
Lo más importante que puedes hacer con tu hermano es desarrollar una conexión significativa. A veces creemos que debemos intervenir, cuando en realidad lo que tenemos que hacer es ayudarlos a sentirse valorados, como si fueran importantes para nosotros.
Yo empezaría por desarrollar una relación significativa. Luego preguntaría: ¿hay alguna habilidad que tú, como hermano mayor, puedas ayudar a desarrollar a tu hermano menor? Las habilidades de comunicación, las habilidades académicas como las matemáticas o la lectura, y pasar más tiempo con ellos pueden ser muy beneficiosos.
Desde mi punto de vista, lo que realmente importa es la relación. Se trata de dedicar tiempo, desarrollar esa conexión y ayudar con las habilidades. Si tu hermano menor dice “no puedo” y tú ya sabes cómo hacerlo, practica con él. Si está dispuesto a practicar contigo, juntos desarrollaréis una relación más valiosa y una mejor experiencia personalizada.
No vas a resolver el problema, sino acompañarlo en él. Cualquier apoyo que puedas brindarle puede ser de gran ayuda para que recupere la confianza. En última instancia, lo que quieres es que tu hermano desarrolle confianza en sí mismo, la convicción de que puede hacerlo, y tú lo estás ayudando a desarrollar esa habilidad.
Tu presencia y el hecho de estar con ellos puede ayudarles a aumentar esa confianza. Por ejemplo, al principio de mi carrera trabajé con niños que habían sido separados de sus hogares. Uno de ellos tenía dificultades con las tablas de multiplicar. Trabajé con él, jugamos a un juego y practicamos juntos. Con el tiempo, mejoró y su confianza creció.
La cuestión es esta: se trata de dedicar tiempo, esforzarse y practicar habilidades juntos. Tu hermano puede decir: “No puedo hacerlo”, pero si estás ahí con él, esa relación puede ayudarle a darse cuenta de que sí puede.