¿Cuál es la mejor manera de apoyar a un niño que ha superado una adicción?
En primer lugar, destaca lo que ya han logrado. Han conseguido algo muy importante al superar la adicción. La pregunta ahora es: ¿cómo podemos apoyarles en el futuro?
Lo mejor es mantener conversaciones abiertas y continuas sobre lo que están aprendiendo, sus progresos y cómo se sienten. Esa franqueza genera una responsabilidad natural. Es importante preguntar “¿Cómo van las cosas?” y no tener miedo a la respuesta.
Los niños que han luchado contra la adicción necesitan apoyo, pero ese apoyo no siempre tiene que provenir de los papás. A veces puede ser un amigo cercano, un vecino, una tía, un tío u otro adulto de confianza. Lo más importante es que cuenten con un apoyo constante para que puedan seguir siendo responsables de lo que están viviendo.
El siguiente paso es ayudarles a canalizar su energía hacia aspectos positivos de la vida: la escuela, los pasatiempos, las actividades creativas, los deportes, las artes escénicas o cualquier otra actividad productiva que les guste. Dedicar energía a actividades positivas refuerza la recuperación y les ayuda a pasar al siguiente nivel.
Como padre, puedes expresar tu orgullo y al mismo tiempo reconocer su esfuerzo: “Estoy orgulloso de ti y sé que esto no es fácil”. Anímale a hablar abiertamente sobre sus ansias o sus miedos a recaer: “Si alguna vez sientes ansias o crees que vas a recaer, acude a mí. No me dan miedo esas conversaciones”.”
La responsabilidad continua y el estímulo hacia el crecimiento les ayudarán a seguir progresando.