Otra pregunta: ¿cómo manejo el hecho de que mi hijo adolescente se niegue a ir a la escuela?
Sabes, esa es una buena pregunta. Hablemos de, eh, una pregunta que yo... Si pudiera hablar contigo un momento sobre este participante en concreto, me gustaría hacerle una pregunta.
¿Sabes por qué no quieren ir a la escuela? Verás, lo que hiciste fue preguntar: «Mi hijo no quiere ir a la escuela, se niega a ir a la escuela, sea lo que sea». Pero hay una pregunta: ¿por qué eligen no querer ir a la escuela? ¿Ha ocurrido algo en la escuela que tú sepas o que no sepas? Hay diferentes razones, diferentes explicaciones, y puedo darte otra más. Quizás han sido víctimas de acoso, quizás se están quedando atrás y, o quizás tienen un maestro que no les gusta. O quizás ha ocurrido algo socialmente en su grupo que les ha hecho sentir rechazados. ¿Lo ves?
Hay una historia detrás, yo no soy tan inteligente como los demás, me sentía inferior. Y me cuesta mucho inventarme cosas, o no me gusta el maestro. Una vez más, siempre hay una historia. Y si pudiera destacar una cosa, cuando identificamos un problema, podríamos centrarnos en él. Nos iría mucho mejor si identificáramos qué es lo que está provocando el problema.
Lo que un buen amigo mío llamaba «llegar a la raíz del problema», llegar al fondo de la cuestión, ¿qué es lo que lo motiva? Y a menos que lo sepamos, solo estamos haciendo conjeturas. Como padre, podría decir: «Oye, vas a ir a la escuela». Puede que tenga un hijo que se resista mucho a ello y se niegue a ir a la escuela. Ya sabes, entra por la puerta principal y sale por la trasera, o no va en absoluto. Así que, eh, estaremos mucho mejor. Mucho mejor. Si intentamos entender su porqué, ¿por qué es así? Y, si podemos identificarlo, seremos mucho más eficaces. Mucho más eficaces.
Así que mi invitación aquí es identificar cuál es el porqué y tener una conversación, que es el segundo punto. ¿Cómo hablo con mi hijo sobre mis preocupaciones como padre? ¿Qué hago, qué debo hacer, verdad? ¿Debo obligarlos? ¿Debo hacer que se sientan mal por no ir? ¿Y si lo más efectivo es entender su porqué? Ayúdame a entender y también a poder explicar mis preocupaciones.
No es que no vayamos a explicar nuestras preocupaciones, sino que ¿cómo podemos ayudar a este niño a comprender nuestras preocupaciones y cómo podemos comprender las suyas? Una conversación mutua en la que sabemos que, en algunas situaciones, estoy obligado a llevar a mi hijo a la escuela, hay ciertas leyes que quizá deba cumplir, pero necesito resolver esto. Necesito resolver qué, trabajando con los maestros, el consejero escolar, trabajando con el, creando un enfoque de equipo en esta situación para que mi hijo se sienta escuchado, comprendido, y elaboremos un plan para ayudarlo a abordar cualquier temor que tenga o cualquier motivo por el que no asista a clases.