Serie de Salud Mental

La ansiedad de su hijo

En esta sesión, aprenderemos a "Avanzar hacia" la ansiedad de su hijo siguiendo un enfoque de tres pasos para ayudarle a afrontar la ansiedad: Notar, Notificar y Necesitar.

Cuando se utilizan junto con la empatía y la comprensión, estas preguntas pueden ayudar a fortalecer el vínculo y la confianza entre usted y su hijo, permitiendo que ambos reconozcan, identifiquen y trabajen la ansiedad de forma más eficaz.

Puntos clave para los padres

1

Reconocer que la ansiedad es válida

Comprenda que la ansiedad de su hijo es importante y válida, aunque usted no la entienda del todo.
2

La curiosidad por encima del juicio

Aborde la ansiedad de su hijo con curiosidad en lugar de juzgarlo, y preste atención a cuándo y cómo se manifiesta la ansiedad.
3

Comprender el mensaje que subyace a la ansiedad

La ansiedad es como una alarma que se dispara al percibir amenazas. Identifique lo que la ansiedad de su hijo está tratando de notificarle, ya sean amenazas físicas, emocionales o externas.
4

"Ansiedad de "acercarse

En lugar de luchar contra la ansiedad, muévase hacia ella con compasión y comprensión. Ayude a su hijo a sentir curiosidad por su ansiedad y a separarla de su identidad.
5

Atender las necesidades de la ansiedad

Comprenda cuáles son las necesidades de ansiedad de su hijo: seguridad, validación o una salida física. Colabore con su hijo para abordar estas necesidades de forma eficaz.
6

Estrategias prácticas de apoyo

Utilice estrategias prácticas como la actividad física, la creación de un entorno seguro y la gestión de las expectativas para ayudar a su hijo a controlar su ansiedad de forma eficaz.
7

Potenciar la comunicación

Fomente una comunicación abierta formulando preguntas contundentes, como qué está tratando de decirle su ansiedad y qué necesita para calmarla.

Practicar el enfoque en tres pasos

  1. Aviso: Observa la ansiedad de tu hijo sin juzgarla y siente curiosidad por sus desencadenantes y manifestaciones. Esfuérzate por conocer los precursores y las reacciones de la ansiedad, reconociendo tanto los signos visibles, como la angustia física, como los menos evidentes, como la irritabilidad o los comportamientos de evitación.
  2. Notifícalo: Preste atención a lo que la ansiedad intenta comunicarle, considerándola como un sistema de alarma ante la percepción de amenazas físicas, emocionales o externas. Al sintonizar con lo que realmente representa la ansiedad, podrás comprender mejor los miedos y vulnerabilidades de tu hijo.
  3. Necesidad: Responda a la alarma de ansiedad identificando lo que su hijo necesita, ya sea una salida física, seguridad o tranquilidad frente a expectativas poco realistas. Este paso consiste en acompañar a tu hijo, ofrecerle apoyo y abordar sus preocupaciones en colaboración.