- Boletín en inglés
Obtenga la versión PDF para compartirla con su familia, amigos y comunidad.
- English newsletter
Obtenga la versión PDF para compartirla con su familia, amigos y comunidad.
Imagen corporal
La imagen corporal es cómo ves y sientes tu cuerpo, no solo en el espejo, sino en tu propia mente. Incluye lo cómodo que te sientes con tu cuerpo, cómo crees que lo perciben los demás y cómo defines su forma. Estos pensamientos suelen estar relacionados con la autoestima, que es lo mucho que te gustas y te valoras en general.
La imagen corporal y la autoestima se influyen mutuamente y pueden determinar tu motivación y tu estado de ánimo.
Tu cuerpo no es solo algo que ves, es algo en lo que vives. Te acompañará toda la vida, así que tómate tu tiempo para apreciarlo y trátalo con la amabilidad que se merece.
Cómo afecta la imagen corporal a los adolescentes
Al igual que los adultos y los padres luchan con problemas de imagen corporal, los adolescentes y los adultos jóvenes también lo hacen. Si tus hijos adolescentes tienen una imagen corporal negativa, esto les provocará pensamientos negativos, pero también puede afectar negativamente a otras cosas.
Un estudio reciente reveló que las personas que están preocupadas por su peso o su imagen corporal son más propensas a sufrir depresión, ansiedad y pensamientos suicidas. Una imagen corporal poco saludable también está relacionada con una baja autoestima, especialmente en los adolescentes, y puede provocar ira, mal humor y comparaciones perjudiciales con los compañeros o los medios de comunicación. Esto puede dar lugar a comportamientos de riesgo, como trastornos alimenticios o considerar cambios estéticos. Afecta a todas las edades y géneros.
Cómo pueden los papás ayudar a fortalecer la imagen corporal de sus hijos
Sé un ejemplo a seguir para una imagen corporal positiva
Los papás son el modelo a seguir más influyente para los niños y moldean en gran medida su forma de ver el mundo y a sí mismos. Anima a tu hijo a sentirse bien con su cuerpo dando ejemplo: habla con amabilidad de tu propio cuerpo, acepta sus defectos y muestra aceptación hacia todos los tipos de cuerpos. Evita hablar negativamente sobre las dietas o etiquetar los alimentos como “buenos” o “malos”; en su lugar, céntrate en su valor nutritivo.
Anime a su hijo a hacer ejercicio físico
Apreciar lo que el cuerpo puede hacer sienta una base sólida para una imagen corporal positiva y una autoestima sana. Anime a su hijo a ser activo y disfrutar del movimiento, desplazando el foco de atención de la apariencia a la capacidad. Dé ejemplo con actividades divertidas como caminatas, paseos en bicicleta o natación. Haga hincapié en el valor de la salud física por encima de la pérdida de peso y ayúdeles a encontrar actividades que les gusten.
Enseñe y ayude a su hijo a sentirse seguro de sí mismo
Los adolescentes se enfrentan a muchos retos, por lo que es importante ayudarles a sentirse seguros y apoyados. Fomente habilidades saludables para afrontar los problemas, mantenga conversaciones abiertas sobre la imagen corporal y recuérdeles su valor. Evite hacer comentarios sobre su apariencia que puedan herirlos o desanimarlos.
Participe en su comunidad y en las escuelas
Los niños pasan la mayor parte de su tiempo en la escuela y con sus compañeros, así que manténgase involucrado. Hable con los maestros sobre sus preocupaciones, como el acoso escolar o la presión de los compañeros, y fomente nuevas amistades a través de actividades extracurriculares positivas si las influencias actuales no parecen saludables.
Obtén ayuda
Por último, recuerde que usted es una sola persona y no puede hacerlo todo. Si su hijo tiene graves problemas con su imagen corporal, su autoestima o trastornos alimenticios, busque ayuda profesional. Visite ParentGuidance.org para aprender cómo apoyar su confianza y bienestar.
Más información: Participe en nuestro curso gratuito
Aprenda cómo puede ayudar a su hijo a desarrollar una imagen corporal positiva y la autoaceptación.
Amar la piel que tienes - Desarrollar una imagen corporal positiva
Obras citadas
Academia Americana de Pediatría. (2016). El impacto de las redes sociales en los niños, adolescentes y familias. Pediatría, 127(4), 800-804.
Bukowski, W. M., Hoza, B. y Boivin, M. (1994). Popularidad, amistad y adaptación emocional durante la adolescencia temprana. Nuevas direcciones para el desarrollo infantil y adolescente, 1994(65), 23-37.
Glick, G. C. y Rose, A. J. (2011). Asociaciones prospectivas entre la adaptación a la amistad y las estrategias sociales: la amistad como contexto para desarrollar habilidades sociales. Psicología del desarrollo, 47(4), 1117-1132.
Hartup, W. W. (1996). Las compañías que frecuentan: las amistades y su importancia para el desarrollo. Desarrollo infantil, 67(1), 1-13.
Rubin, K. H., Bukowski, W. M. y Parker, J. G. (2006). Interacciones entre compañeros, relaciones y grupos. En N. Eisenberg (Ed.), Manual de psicología infantil: desarrollo social, emocional y de la personalidad (6.ª ed., vol. 3, pp. 571-645). John Wiley & Sons.
Tremblay, R. E. y Vitaro, F. (2002). La prevención del comportamiento antisocial mediante intervenciones basadas en la amistad. En P. K. Smith y C. H. Hart (Eds.), Manual Blackwell sobre el desarrollo social infantil (pp. 548-567). BlackwellPublishing.gov/data/sites/default/files/NSDUH-DetTabs-2016/NSDUH-DetTabs-2016.htm
- Otros asuntos