¿Cómo puedo ayudar a mis hijos que llevan cinco años luchando contra el duelo?
Hay diferentes razones por las que experimentamos el duelo, normalmente algún tipo de pérdida: muerte, divorcio, pérdida del trabajo o de un amigo. El duelo se manifiesta de muchas formas, pero siempre es la pérdida de algo que esperábamos que estuviera ahí para nosotros.
Cuando estamos de duelo, parte del proceso de sanación consiste en expresar lo que estamos sintiendo. En nuestro campo, existe un concepto llamado «efecto Zeigarnik», que se refiere a la idea de que dedicamos hasta el 90 % de nuestra energía mental a experiencias incompletas o sin resolver.
Si un niño ha estado de duelo durante cinco años, siente que algo está incompleto o inconcluso para él. No ha sido capaz de procesar o completar plenamente la experiencia del duelo.
Dependiendo de la edad del niño, el apoyo puede ser diferente: los niños más pequeños pueden beneficiarse de la terapia de juego, mientras que los adolescentes pueden necesitar a alguien con quien hablar, que los escuche, los comprenda y valide su experiencia. La clave es ayudarlos a expresar lo que sienten.
A veces no quieren hablar de ello. No pasa nada. Podemos utilizar enfoques alternativos: dibujar, crear algo o mantener conversaciones paralelas, como hablar mientras conducimos o caminamos, en lugar de hacerlo cara a cara.
Queremos ayudarles a expresarse en su propio tiempo y espacio, de manera que se sientan seguros, cómodos y naturales. Las conversaciones suelen surgir mientras se juega, se hace senderismo, se anda en bicicleta o se toma un helado, y no a través de presiones directas como “Cuéntame cómo te va”.”
También puede ayudar que los papás muestren su vulnerabilidad y compartan algunos de sus propios sentimientos relacionados con la pérdida. Cuando la comunicación se vuelve bidireccional en lugar de unidireccional, los niños suelen abrirse más.